🧹 Ministerio de Ornato y Limpieza

1. Requisitos para el Servidor
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Corazón de Siervo: Seguir el ejemplo de Jesús, quien no vino a ser servido sino a servir. No debe haber orgullo en realizar tareas humildes.
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Fidelidad y Compromiso: La limpieza no puede fallar. Se requiere de personas que cumplan con sus turnos de forma constante, incluso cuando nadie las esté viendo.
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Atención al Detalle: Capacidad para notar aquello que otros pasan por alto (una mancha en un vidrio, polvo en las biblias, un mal olor en los baños).
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Buena Salud Física: Disposición para realizar actividades que requieren movimiento, como barrer, trapear o mover mobiliario ligero.
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Sujeción: Estar dispuesto a seguir las indicaciones de los diáconos o líderes encargados del mantenimiento del templo.
2. Responsabilidades Principales
A. Mantenimiento del Santuario
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Área de Altar y Auditorio: Asegurar que el púlpito esté impecable, las sillas alineadas y el suelo libre de manchas o basura antes de cada servicio.
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Limpieza de Equipos: Limpiar con cuidado los micrófonos, atriles y mobiliario para evitar la acumulación de polvo.
B. Áreas de Servicio y Sanitarios
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Higiene de Baños: Es una prioridad crítica. Los baños deben estar limpios, desinfectados y con suministros suficientes (papel, jabón, toallas) antes, durante y después del culto.
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Salones Infantiles: Limpiar y desinfectar las áreas donde están los niños, asegurando un ambiente higiénico y seguro para ellos.
C. Ornato y Embellecimiento
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Cuidado de Plantas y Decoración: Regar las plantas si las hay y asegurar que los adornos o flores estén frescos y bien ubicados.
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Orden General: Recoger boletines, sobres de diezmo u objetos olvidados en los bancos después de cada reunión.
3. Principios de Servicio
"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor..." (Colosenses 3:23)
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Excelencia como Adoración: Limpiar la casa de Dios es un acto de adoración. Un templo limpio facilita que las personas se concentren en Dios sin distracciones visuales o de higiene.
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Cuidado de Recursos: Utilizar los productos de limpieza con sabiduría para evitar desperdicios, cuidando las finanzas de la iglesia.
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Trabajo en Equipo: Mantener un ambiente de alegría y compañerismo mientras se limpia; la armonía espiritual es tan importante como la limpieza física.
