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¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas parejas parecen hablar idiomas distintos o por qué, a pesar de tener una relación, persiste un sentimiento de soledad? En su enseñanza para la familia, el Pastor Carmona nos sumerge en un misterio profundo que se remonta al huerto del Edén: el origen espiritual de la mujer y su conexión indisoluble con el hombre.


El Diseño Original: No del polvo, sino del hombre


Basándose en Génesis 2:21-24, el Pastor explica que Dios no creó a la mujer de la misma manera que al hombre. Mientras que Adán fue formado del polvo de la tierra, Eva fue formada de la carne, los huesos y la sangre de Adán.

Este acto no fue solo físico, sino espiritual. Al tomar una parte de Adán, el Señor estableció un orden: Dios es cabeza de Cristo, Cristo del hombre, y el hombre de la mujer. Esta procedencia crea un lazo que trasciende lo biológico.


El Misterio del "Vaso de Agua" y el Vacío Espiritual


Uno de los puntos más reveladores del mensaje es la analogía del espíritu como un vaso de agua. El Pastor enseña que, en el mundo espiritual, el Señor toma una porción del espíritu masculino (su parte femenina) para depositarla en la mujer que ha de ser su ayuda idónea.

Esto explica por qué muchos "hijos escogidos" sienten un vacío que nada en este mundo puede llenar:


  • No es falta de Dios: Es la ausencia de la "mitad" que les fue quitada para formar a su pareja.

  • Soledad en compañía: Puedes estar rodeado de gente, pero si no estás unido a la mujer que salió de ti (o al hombre de quien saliste), la soledad espiritual persistirá.


Hijos Escogidos vs. Hijos de Adán: ¿Con quién te unes?


El mensaje hace una distinción vital que pocos comprenden: no todos los seres humanos se rigen por las mismas reglas espirituales. * Los hijos naturales (de Adán) se unen bajo principios terrenales.


  • Los hijos escogidos (espirituales) traen un propósito ministerial y una pareja específica diseñada desde antes de la fundación del mundo.

Unirse a la persona equivocada (un hijo de Adán siendo tú un escogido) se convierte en un "yugo desigual" que estanca el ministerio y genera amargura. El Pastor enfatiza que la verdadera ayuda idónea no es "cualquiera que esté en la iglesia", sino aquella que salió específicamente de tu espíritu.


El Orden de Prioridades en el Hogar


El artículo destaca un error común en la sociedad actual: poner a los hijos por encima del cónyuge. La Biblia es clara al decir que el hombre dejará a sus padres para unirse a su mujer, convirtiéndose en una sola carne.


  • Los hijos son temporales en el hogar; la unión con el esposo o la esposa es la prioridad espiritual.


Conclusión: El Encuentro que Transforma

Encontrar a la "mujer que salió de ti" o al "hombre de quien saliste" es encontrar el bálsamo que sana las heridas de relaciones fallidas del pasado. Es una unión que trae prosperidad, entendimiento y paz.


Si sientes que tu vida no avanza o que tu hogar es un calvario, el Pastor Carmona invita a buscar primero a Cristo. Solo Él, que nos formó, tiene el poder de ordenar nuestros pasos y traernos a la persona correcta para cumplir nuestro propósito eterno.


Mira el video completo aquí: LA MUJER QUE SALIÓ DE MÍ | PASTOR CARMONA


Este artículo es un resumen de la prédica compartida por el Pastor Alfredo Carmona en el canal MIORLC JUAN 8:32 INC.

 
 
 
EL HOMBRE EN LA CARNE BS EL HOMBRE EN EL ESPIRITU
EL HOMBRE EN LA CARNE BS EL HOMBRE EN EL ESPIRITU

¿Alguna vez te has preguntado por qué, a pesar de tus buenas intenciones, terminas cediendo ante los mismos hábitos o pecados? ¿Sientes que hay una barrera invisible que te impide avanzar en tu vida espiritual? En nuestra más reciente prédica, el Pastor Carmona nos sumerge en una enseñanza profunda basada en Mateo 26:41: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.


¿Qué es realmente "la carne"?


Muchos confunden la carne simplemente con el cuerpo físico, pero bíblicamente representa algo más profundo: la naturaleza adámica. Es esa herencia de desobediencia que arrastramos desde el Edén. Como explica el Pastor Carmona, vivir en la carne es vivir bajo una naturaleza que no puede percibir, entender ni asimilar las cosas del Espíritu.


El ciclo de la esclavitud espiritual


El artículo destaca un principio espiritual clave: todo aquel que es vencido por el mal, se hace esclavo de ese mal. Cuando intentamos luchar contra nuestras debilidades usando únicamente nuestra fuerza de voluntad, estamos destinados al fracaso porque "la carne es débil".


En la carne, no tenemos el poder para romper maldiciones ancestrales ni para vencer pecados generacionales como la ira, el chisme o la falta de perdón.


La solución: El Nuevo Nacimiento y la Llenura


La enseñanza nos recuerda las palabras de Jesús a Nicodemo: "Es necesario nacer de nuevo". No basta con asistir al templo o conocer la doctrina; se requiere una metamorfosis espiritual.


  1. Nuevo Nacimiento: Es el paso inicial para dejar de ser hijos de Adán y convertirnos en hijos de Dios.

  2. La Llenura del Espíritu Santo: Es el motor que nos da la victoria. El Pastor Carmona comparte su propio testimonio de cómo buscó con vehemencia este poder hasta que su naturaleza carnal fue transformada por una naturaleza espiritual de autoridad.


Tres pasos para la victoria


Para aquellos que desean ver un cambio real en sus hogares y vidas, la prédica nos deja tres instrucciones fundamentales:


  • Velar: Estar atentos, sobrios y pendientes de lo que sucede a nuestro alrededor en el mundo espiritual.

  • Orar: No como un rito, sino como una búsqueda constante de la presencia de Dios.

  • Buscar el Poder: No intentar servir a Dios en nuestras propias fuerzas, sino esperar la investidura de poder de lo alto.


Conclusión


Si hoy te sientes triste, cansado o derrotado por tus propias debilidades, recuerda que la victoria no viene por tu capacidad, sino por el Espíritu de Dios. Es momento de dejar de pelear en la carne y comenzar a caminar en el poder del Espíritu Santo.

Mira el mensaje completo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=vlmmHKowPsc]

 
 
 

En el camino espiritual, uno de los obstáculos más sutiles y peligrosos no es el pecado en sí, sino la actitud que tomamos después de cometerlo. En su reciente enseñanza, el Pastor Carmona explora un concepto fundamental: la permanencia del pecado mediante la autojustificación.


¿Por qué muchas personas, a pesar de orar, sienten que no avanzan o que sus cargas no se liberan? La respuesta suele estar en la incapacidad de reconocer el error sin poner excusas.


El peligro de "creer que vemos"


Basándose en Juan 9:40-41, el mensaje nos confronta con la respuesta de Jesús a los fariseos. Cuando ellos, llenos de orgullo espiritual, preguntaron si también eran ciegos, Jesús les respondió: “Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece”.


Esta declaración es la base de todo el artículo: Si no reconoces tu ceguera (tu error), no puedes ser sanado. El pecado se queda estancado en la vida de quien prefiere aparentar perfección antes que mostrar vulnerabilidad ante Dios.


La anatomía de la autojustificación


Desde el principio de la humanidad, el ser humano ha intentado evadir su responsabilidad. El Pastor Carmona señala tres ejemplos bíblicos clave que reflejan nuestra naturaleza caída:


  1. Adán y Eva: Al ser confrontado, Adán culpó a la mujer (y de paso a Dios por dársela), y Eva culpó a la serpiente.

  2. Caín: Ante la pregunta de Dios sobre su hermano, respondió con evasivas: "¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?".

  3. Los Fariseos: Confiaban en su conocimiento de la ley para ocultar su falta de amor y su ceguera espiritual.


La autojustificación es, en esencia, desviar la responsabilidad. Es decir: "Sí, lo hice, pero fue porque fulano me provocó" o "fue por culpa del sistema". Mientras haya un "pero" en tu confesión, el pecado permanece.


Los traumas y la necesidad de reconocer


Un punto profundo de la enseñanza es la relación entre los traumas no sanados y la conducta explosiva. El Pastor explica que muchas personas actúan bajo el control de heridas del pasado que no han querido confesar ni enfrentar. Para sanar, el primer paso es reconocer que se tiene el trauma. Tratar de "tapar el sol con un dedo" solo prolonga el sufrimiento y el estancamiento espiritual.


El camino a la verdadera libertad: Arrepentimiento y Confesión


La Biblia no nos pide perfección, nos pide honestidad. El artículo destaca que la verdadera justificación solo viene de Cristo, no de nuestros argumentos [08:26].

Para romper la permanencia del pecado, el Pastor sugiere:


  • Arrepentimiento genuino: Sentir dolor por la falta cometida, no solo por las consecuencias.

  • Confesión: No solo a Dios, quien ya lo sabe todo, sino a las autoridades espirituales (pastores) que Dios ha puesto para guiarnos y orar por nuestra liberación.

  • Conversión: Un cambio de dirección real para que los pecados sean borrados.


Conclusión: Humildad para avanzar


El mensaje es claro: Tu pecado solo será borrado cuando reconozcas tu responsabilidad total sobre él. No busques culpables externos. Si quieres ver la gloria de Dios y experimentar un cambio real, debes tener la gallardía de decir: "Me equivoqué, perdóname".


¿Quieres profundizar en este tema? Puedes ver la enseñanza completa del Pastor Carmona aquí: LA PERMANENCIA DEL PECADO MEDIANTE LA AUTOJUSTIFICACION

 
 
 
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